viernes, 7 de mayo de 2010

CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA.

¿Cómo percibo mi docencia?
Todos los días que me toca impartir mi clase de química frente al grupo de primer semestre, hago todo lo posible de olvidarme de la problemática diaria de estar al frente de una dirección así como de los problemas de carácter personal que pudieran representar en mi una posible distracción de mi quehacer docente. La profesión de un maestro se parece en cierto modo a la de un actor por que necesitamos llevar a cabo una y mil cosas o diversas formas para que el estudiante logre obtener el conocimiento de la materia. Mi actividad diaria como docente la sintetizo en el siguiente cuadro:
¿Qué hago?
Reviso la planeación del curso
Preparo el tema a desarrollar
Desarrollo de la clase en aula o laboratorio
Divido la clase en tres momentos:
1. Conocimientos previos.
2. Desarrollo del tema.
3. Conclusión o cierre.
· Evaluación del aprendizaje.
¿Por qué lo hago?
Ver el tema a exponer
Lograr los objetivos
Es el momento medular para que los estudiantes aprendan
Para ver que tanto saben del tema los estudiantes y aplico la técnica o actividad que pueda lograr el avance para poder medir el cuanto aprendieron.
La evaluación es continua
¿A dónde quiero llegar?
Cubrir la secuencia didáctica
Dominio completo del tema
Al dominio del tema al 100% por parte de los estudiantes
Al desarrollo de una clase dinámica, sin aburrimientos y sin dudas. Darme cuenta del avance de cada estudiante en el aprendizaje del tema.
¿Qué busco?
Cumplir lo planeado
Evitar improvisaciones
Cumplir con mi trabajo
Ser un facilitador del aprendizaje.
La actividad docente la realizo los días miércoles y viernes de 8:00 a 9:40 hrs. para luego dedicarme a la dirección del plantel. Por norma no mezclo la actividad directiva con la docente, es decir, no interrumpo la clase para atender asuntos de la dirección y hasta ahora no se me ha hecho difícil combinar ambas actividades.

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